Requerimientos de seguridad
Los vapores de combustible son altamente inflamables, y en espacios cerrados, también son tóxicos y explosivos. Estos vapores son más pesados que el aire y, por lo tanto, siempre se acumulan en el punto más bajo. Los vapores de combustible se diseminan fácilmente por todo el espacio de servicio mediante los flujos de aire circulante. Por lo tanto, incluso las fugas de combustible menores son muy peligrosas. El drenaje o la extracción del combustible del tanque deben realizarse únicamente en áreas bien ventiladas.
Deben estar disponibles extintores de incendios (tipos de espuma, dióxido de carbono, gas o polvo) en la habitación en la que se almacena el combustible o donde se maneja.
Antes de comenzar a trabajar con combustible, es necesario excluir la posibilidad de chispas de contactos de electrodomésticos, herramientas y otras fuentes de chispas. Las lámparas portátiles utilizadas deben estar selladas; evite derramar combustible sobre las lámparas portátiles. Antes de comenzar a trabajar, prepare un contenedor especial para el drenaje de combustible: la capacidad del contenedor debe exceder el volumen de combustible que debe ser bombeado del tanque. El personal autorizado para trabajar con sistemas de combustible debe someterse a una capacitación especial.
¡ATENCIÓN! Se recomienda realizar la perforación de cualquier tanque de combustible de acuerdo con los requisitos de seguridad.
La forma más segura es vaciar y vaporizar el tanque para excluir los vapores de combustible antes de perforar. Y esto es imprescindible en el caso del combustible de gasolina. Como alternativa a la vaporización, el tanque puede llenarse al 100% con agua antes de perforar o soldar.
Por favor, consulte las normas y regulaciones locales para encontrar los detalles y cumplir con los requisitos legales.